Historia de la Val d'Aran

La singular personalidad de la Val d'Aran es consecuencia, sin lugar a dudas, de su especial situación dentro de la cordillera Pirenaica con lengua y costumbres propias que vienen definidas a lo largo de la historia de la Val.

Hasta el siglo X Aran formó parte del Condado de Comenges. Los vínculos feudales con los condados pirenaicos aragoneses y catalanes duraron hasta el siglo XII, cuando se integró plenamente a la corona catalano-aragonesa (en 1389), las Cortes de Monzón asignaron el valle al Principado de Cataluña.

Durante siglos, los araneses han disfrutado de gobernar su propio territorio. En 1313, Jaime II ratificó el documento denominado Querimonia, Carta Magna del valle que permitía la organización del territorio en terçons bajo el gobierno del Conselh Generau d'Aran, institución que mantuvo su autoridad hasta el 1835. El estatuto de Autonomía de Cataluña de 1979 restituye los derechos históricos de los araneses, y el 17 de Junio de 1991 se restableció el Conselh Generau d'Aran.

Bandera de la Val d'Aran